miércoles, 23 de abril de 2008

Diario de una solitaria.


22vo día.

LES JURO QUE NO ENTIENDO NADA, en verdad da lo mismo por que no he escrito durante 5 ediciones (uff, la verdad es que es mucho) pero no tengo ánimos. Les resumiré para que entiendan estas mierdas de la vida.
Viernes, sábado y domingo, excelentes, no hay palabras para demostrar lo rico que es no hacer nada y hacer todo a uno por hora un día viernes y despertarse a las 1 de la madrugada para poder volver a sentirte, poder volver a vivir; un sábado fenomenal, desperté junto a ti, cocine para ti, corrí por ti, practique para mi alianza, corrí para mi amigo y mi prima, los vi y fue lo mejor de la vida, disfrutando como unos chiquititos con la arañita y la ranita, jugando los cuatro con mi hermano y yo perdiendo en el bowling, tratando de pegarle bien a la pelota, no comer nada para poder estar junto a ustedes, correr para sandunguear al máximo junto a mi curso/alianza/amigos/amor/todos, después de matarme los pies bailando al máximo, te vi a ti y seguí bailando, claro que junto a ti, baf, y cuando nuestros pies dejaron de vivir, me fui a dormir, pues OTRA VEZ JUNTO A TI; ya ya ya, el domingo empezó, me desperté a las 8 de la mañana sólo para verte jugar y enojarme y comer mucho y ver un triunfo tuyo, después el pase malo (pobre Florencia Andrews) y que tu pasaste pidiendo permiso (jajaja) y llegar a sólo dormir en mi casa, y pues claro ¡CONTIGO!. Que mejor fin de semana, tuvo de todo.

Pero todo cambio, un lunes sin ti, un martes sin ti, un miércoles sin ti, y todo para peor...
Ricardo bravo se había ido, en realidad fue echado, y ya me empezaba a acostumbrar de mi vida sin él, traté de estar en todos momentos junto a mi mamá para no verla triste, pero claro, es muy difícil cuando todo esta así, mis hermanos sin padre, mi mamá sin compañía, y uno sin entender que hacía, pero el martes todo dio un 360º, mi mamá con sus preguntas, medias estúpidas para mi consentimiento, y con un sí, el volvería, ¡Ay!, no sé que hacer, no se que decir, no se si esta bien, no se si quiero que suceda, la verdad es que en estos momentos creo que no y no por pendejerías, creo que por miedo, y si claro no puedo evitar que sea por rencor uno de mis secundarios sentimientos que me hacen decir NO.

Y así dormí, con mi mente destrozada, no quería dormir, pero mis ojos me obligaban, no quería pensar pero mi mente no dejaba de razonar, quería volar pero mis manos no se convertían en alas perfectamente diseñadas para poder escapar del infierno, nada me resultaba, quiero tiempo, deseo tiempo, por favor, deseo entender todo esto; dormí, y sí, mil webadas se me vinieron en el sueño, dos deseos carnales, un abrazo, y un corazón destrozado, desperté y dormí, desperté y escuche tu voz, desperté y mi corazón angustiado tuvo que limpiar todas esas mugres del día anterior. Y llegué a la cárcel san agustín, y morí, morí al ver tanto rostro conocido, morí al contar lo que me había sucedido, morí y no sé como estoy aquí. La angustia no me abandono, sólo quería soledad pero no me la daba, sólo quería entender todo, sólo quiero saber porque está angustia, sólo quiero tenerte a ti para llorar tranquila, no pensar, por favor, denme este sueño, cumplan me este sueño.

En fin, para hacerme morir NUEVAMENTE, llegué y vi una auto, vi su auto, respiré profundamente apreté mi puño y entré, sí, morí.

Mis palabras no bastaron...no bastan y nunca bastaran.

No hay comentarios.: