sábado, 2 de diciembre de 2006

recuerdos


...Mientras el agua se deslizaba y sacudía al ritmo de la música con el movimiento de las caderas, ya había transcurrido mucho sufrimiento, todo debía salir, el sol ya no se asomaba y ellos tan solo pensaban en que todo termino.

-¿Quieres bailar?- El hombre le pregunto a ella.
-¿Quién eres?¿Te acercas a mi, después de todo lo sucedido así...como así?...aléjate, por favor.

El entendió perfectamente.
Sí, se arrepintió de inmediato, decía que era un tonto al haber hecho eso, una locura. Siguió caminando y pensando en todo lo que había ocurrido, segundos de verguenza y desilusión, trato de sacar todo de su mente, ¿Qué le ocurría? el recuerdo de ella, su tristeza, la niñez entregada a ella, no quería quedar como un simple idiota que la invito a bailar, quería ser parte de su nueva etapa, quería... quería entregar amor, no a cualquiera, a ella.

Recorrió el bosque, miro la luna un par de veces y designo, se fue con la música y el movimiento. La vio triste y con una mirada hacia el con desprecio, dio la vuelta con un dolor en el pecho y se reunió con sus amigos y bebió algo de brebaje.

- Amigos...¿Qué haremos ahora que todo termino?- dijo un poco confundido.
- Que te preocupas, disfruta ¡¿quieres?!- respondio el compañero en mejor estado un poco terco.

Nuevamente no se sentia tranquilo con nada, nada le complacía, mirarla le dolía, su mente lo atormentaba, quería estar con ella, creo que estaba decidido a volver por ella, mando todos sus antiguos pensamientos a volar y tan solo pensaba en volver con ella, queria tan solo sentir sus labios, no podía evitarlo, volvian esos sentimientos, esos hermosos sentimientos.

Casualmente ella lo empezo a mirar, su corazón latia y latia cada vez más fuerte, ella se empezo a acercar, timido los dos, ella mostraba cara de arrepentimiento y suevemente le dijo:

- Lo siento.
- Creeme, nunca debi hacerlo... soy un idiota- sin pensarlo le respondio.
- Realmente, yo fui la que dijo idioteces, tu tan solo mostraste dulzura...esa de la que necesito; ¿Quieres ir conmigo a ver la luna?.

Tartamudo la siguio, caminaron ciertas horas hablando de su vida, con un poco de tiempo se le quito su miedo a decir lo que sentía y se fue calmando esos alterados latidos de su corazón. Con firmeza se dirigio a su cuello y termino en el oido diciendole :

- Y cuando cae la noche... yo me imagino que estas conmigo no puedo vivir si no te tengo

(Continua...)

1 comentario:

diioniisiia dijo...

sabes me encanto tu escrito sobre todo al fiinal ojala a mi me hubieran dicho eso en el oido ajaj pero no es asiii ahahaha besiitos para tiii & me iso llorar xD besos!